La historia de Pilar

“Un solo huevo lleva dentro el amor de una abuela de pueblo, mi abuela Pilar, que con su ejemplo y cariño me enseñó sin saberlo a vivir hoy de mi trabajo y en mi tierra.”

La granja de la abuela Pilar

La abuela

La imagen de la granja  y por supuesto el nombre, es por ella, mi abuela Pilar. Le encantaba hacer punto de cruz, ponía toda su paciencia y delicadeza en sus cuadros.

Es algo que siempre me recordará a ella y que para mí también simboliza el trabajo minucioso, paciente y con mucho cariño de las abuelas.

Mi idea era recuperar el sabor que recordaba de esos huevos, el sabor del huevo de toda la vida; La recuerdo alimentándolas y criándolas con mimo, en absoluta libertad y eso mismo hago yo con las mías.

¿POR QUÉ ELEGIR HUEVOS DE LA GRANJA DE LA ABUELA PILAR?

DE VIVIR EN UNA JAULA A VIVIR EN LIBERTAD.

Nuestros huevos están certificados con la categoría 1 o camperos. Su acceso al corral es ilimitado, por lo que pueden salir a picotear, pasear, tomar el sol o darse sus baños de arena todos los días del año a cualquier hora. Desarrollan así todos los comportamientos naturales de las gallinas sin ninguna limitación. Pero nuestras gallinas no nacieron libres, estaban destinadas a la industria intensiva de puesta, nacieron en una jaula y nosotros las enseñamos a reencontrar sus instintos de gallinas y a vivir en libertad. Es un proceso de adaptación largo y costoso, pero aun es más gratificante verlas poco a poco comportarse como gallinas de verdad y disfrutar de su vida al aire libre. En nuestra granja el bienestar animal no nos viene impuesto, es la única manera que tenemos de entender el cuidado de nuestros animales. 

 

PORQUE DE LO QUE SE COME, SE CRÍA

La alimentación de nuestras gallinas está basada en cereales y complementada con fruta, verdura y cereal de temporada que recolectamos o plantamos específicamente para ellas en nuestro huerto. Comen calabazas, maíz, higos, uva, albaricoques, lechuga, acelgas, etc. cuando es la temporada. Les plantamos alfalfa y algarroba, segamos para ellas amapolas y todo tipo de hierbas y flores en primavera, trigo y cebada en la época veraniega de cosecha y mucho más. En resumen, miramos alrededor lo que la naturaleza nos ofrece en cada momento, y se lo proporcionamos a ellas. La intensidad del color de la yema varía sólo por la alimentación que se le proporciona al animal en ese momento, respetamos sus procesos naturales, evitando colorantes y complementos artificiales.

 

POR CÓMO HACEMOS LAS COSAS 

Apostamos por una forma de entender la avicultura de manera artesanal, incluyendo principios de la permacultura como el aprovechamiento de todos los recursos disponibles. De esta manera, transformamos en compost los excrementos de las gallinas para usarlo como abono en nuestra huerta y para recuperar suelos áridos del entorno de la granja plantando arbustos y aromáticas autóctonas. La granja es sostenible energéticamente hablando, ya que nos suministramos en exclusiva con energía solar. 

Todos los procesos de la granja son totalmente artesanales, desde la alimentación, pasando por la recolección manual, hasta la clasificación, empaquetado y sellado del huevo uno por uno.  Conseguimos así un producto mimado desde que la gallina picotea el maíz, hasta que disfrutas de tu huevo campero en casa. 

“De esta manera podemos ofrecer un producto diferenciado, no solo en calidad y sabor, si no en todo lo que lleva detrás uno solo de los huevos de nuestro corral”